Asociación para la Restitución del Patrimonio Artístico – ARPA – ( 2016-2017)
En el 2016 ya se había cumplido cerca de una década de trabajo en proyectos compartidos entre varios artistas locales. Las distintas producciones que habíamos hecho durante los años anteriores, nos iban consolidado como grupo de trabajo. Ya teníamos una trayectoria en común en la cual habíamos compartido un colectivo de artistas, una galería, un club, y espacios de formación.
Ya nos identificábamos como emergentes de una escena local, en la que operábamos desde una perspectiva situada. No es lo mismo ser artista en el interior del país que en ciudades más grandes. Esto redunda en comprender un entramado institucional, de distribución del capital cultural y simbólico que debemos considerar a la hora de trabajar, más allá de la expresión artística individual. La idea de campo de Bourdieu no era solo un concepto sino también una categoría para pensar nuestro accionar.
En la Bienal Regional de Arte 2016, organizada por los Museos de Bellas Artes y Arte Contemporáneo de Bahía Blanca, junto a Guido Poloni, Juan Vargas y un grupo de artistas colaboradores presentamos el proyecto ARPA. Constaba de una operación compleja: queríamos hacer una instalación para hablar de la historia de los museos de arte locales, su patrimonio y cómo la negligencia de funcionarios municipales del área de cultura hicieron que se perdiera una colección de 29 obras donadas al museo por la Fundación Antorchas.
En el año 2001, el MBAMAC había adquirido por concurso un cuerpo de obras de varios de los artistas contemporáneos más importantes de la década de 1990. Antorchas pedía a cambio que el museo ganador de la colección construyera un depósito para alojar el patrimonio, con lo que el Secretario de Cultura de Bahía Blanca de ese momento se había comprometido como condición previa a la inscripción del concurso. 15 años después, Cambiemos ganó las elecciones locales y el mismo Secretario de Cultura del 2001 vuelve al cargo.
Como agentes que operan a nivel local e intentan producir sentido en su campo, decidimos volver a traer la problemática de la “Colección Antorchas”. Para esto realizamos una investigación sobre las obras que componían esa colección (las cuales formaban actualmente parte de la colección del Museo MACRO de Rosario) con la intención de traerlas nuevamente al museo. Para esto inventamos A.R.P.A. (Asociación para la Restitución del Patrimonio Artístico), una institución ficcional que proponía recuperar las obras y dárselas a los dueños legítimos. Dada la imposibilidad real de hacer esa gestión, decidimos elaborar copias idénticas de esas obras entre artistas locales y donarlas al MBAMAC, con la intención de que esas réplicas pudieran estar en el museo local.
El patrimonio artístico hace a la escena local. Las obras resguardadas y exhibidas en el museo traen consigo relatos y discursos que habilitan la circulación y discusión de ideas por parte de quienes asisten a las instituciones. Traer la problemática de cómo se constituye un patrimonio, tanto a nivel gestión como político, era una tema que teníamos que tener en cuenta.
El proyecto ARPA finalizó con la elaboración de un acta en donde se dejaba testimonio de la donación de obras al museo, de modo tal que estas pasaron a ser parte de la colección del museo local, generando un problema ontológico pero a su vez proponiendo debates. Más allá de la originalidad de las obras, abordar la presencia o ausencia de piezas en la colección nos parecía una manera de plantear el rol de las instituciones, el trabajo de los artistas locales y el hecho de pensar cómo una colección puede armar una escena. De hecho, vale la pena recordar que el Museo MACRO de Rosario, uno de los museos más relevantes en la escena de las artes visuales de Argentina, se funda a partir de esta colección,
Este proyecto aportó a nivel proceso creativo dos aspectos que influyeron en Isla Invisible. El primero fue la consolidación del grupo de artistas. Esto implicó la organización del trabajo en el tiempo, con la intención de lograr obras, con una sistematización y comunicación adecuada. A su vez, también trabajamos el aspecto de patrimonio local desde el arte. La pregunta sobre cómo las prácticas artísticas pueden servir para reflexionar y operar sobre aspectos simbólicos que constituyen nuestra identidad local.